Quiérete rico y bonito.

  • por La Dildería

 Por: Viri Soto

¿Qué es este cosquilleo que siento entre las piernas? ¿Qué hago para saciarlo? ¿Cómo sé que podré darme un final feliz? Bienvenida a la masturbación femenina, si vamos a hacerlo hagámoslo bien…. Léeme, quiero hacerte feliz, no tengas miedo.

 

Tu cuerpo te ha llamado, te ha dicho de varias maneras que es momento de hacerlo. Encuentra un lugar y un momento para hacerlo, recrea un ambiente que te guste y donde te sientas cómoda. Tendrás que estimular más que tu cuerpo, de eso se trata querernos rico y bonito.

Sabores, olores, texturas, el placer está en todos lados y sólo lo podrás encontrar explorándolo. Crea el mejor escenario en tu cabeza, con esa canción de fondo, una vela aromática puede ayudar y tu privacidad o calma también.

Antes de darnos amor, higiene ante todo: lávate las manos, verifica que tu entorno, tu vibrador el objeto con el que vas a explorarte se encuentre limpio, queremos que sea una experiencia linda, no que puedas infectarte después.

Ahora sí, encontramos el lugar y el momento para satisfacer nuestro deseo (y no el de alguien más), rompe moldes, tu cuerpo es tuyo, tócate y ámate tanto como sólo tú puedes.

No hay cuerpo al cual aspirar, el tuyo es ÚNICO. Conócelo, respétalo.

Identifica tus zonas erógenas, a pesar de que el clítoris es nuestro principal aliado para darnos placer y ayudarnos a llegar al clímax no olvides que nuestro cuerpo tiene demasiadas irrigaciones nerviosas. Siente tu cuello, piernas, brazos, pezones, sólo así sabrás donde sí, dónde más, con qué ritmo e intensidad.

Utiliza tus manos limpias, prueba con vibradores, y repito, tú deberás ir midiendo el ritmo y la intensidad con el que encontrarás el placer para llegar al tan anhelado orgasmo. Si no llegas a él, pero la experiencia que te diste fue única y te sentiste satisfecha o plena, muy bien, seguro la próxima vez será mucho mejor.

El secreto detrás ese tan anhelado punto donde todo se detiene y sólo estás tú y tu cuerpo, es empujar a que nuestra cabeza se sienta también en el clímax. El placer además de ser una experiencia de los sentidos, es del pensamiento. En el jugueteo previo puedes pensar en tu pareja, en tu crush, en esa persona que tanto te prende, o bien, prueba con literatura o ilustraciones eróticas. Tu autoexploración es tan importante como tus pensamientos.

El placer sexual también es un derecho que debemos defender más allá del género. Ubica tu clítoris y saca todo el provecho de él y tus zonas erógenas. Sólo conociéndonos mejor podremos satisfacer cada vez más nuestro deseo sexual.

No olvides lavarte las manitas antes y después, de darte amor rico y bonito. Tampoco dejes de consentirte, tú siempre estás primero.

Autora:

Viri Soto

https://www.instagram.com/virisotto/

Etiquetado con: amor propio
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